Getting your Trinity Audio player ready...

CHICAGO –

Son las 5 de la tarde en la calle Kilpatrick, al norte de Chicago, y un grupo de muchachos vestidos de azul y amarillo se siente como en el DF. Las imágenes del partido entre

América

y

Cruz Azul

llegan por Univisión y la porra americanista local canta en el garaje de la familia Arce como cada vez que el Azulcrema juega en cualquier lugar del mundo.

La porra del América en Chicago nació en 2002 y fue la primera agrupación de aficionados de las Águilas en Estados Unidos. Después se crearon otras barras similares en otros estados y actualmente hay porras americanistas en Los Angeles, Texas, Utah, Arizona, Nueva York y Washington, entre otros sitios.

La barra de Chicago cuenta con 20 miembros en un día lluvioso como el sábado pasado ante el Cruz Azul hasta unos 80 aficionados en algún día especial y de fiesta. Algunos de los integrantes de la porra local han viajado a Japón para el Mundial de Clubes de 2006, a Argentina para la final de la Copa Sudamericana frente a Arsenal, a Brasil para un juego ante el San Pablo, a Uruguay ante Nacional, a México y a varios sitios de Estados Unidos para seguir al club de sus amores.

El viaje a Japón en 2006 costó unos 6,000 dólares. “Fuimos nomás con lo que ahorramos y una noche ya no teníamos para comer porque había que pagar la entrada de 350 dólares contra el Barcelona”, recuerda Óscar ‘Chucky’ Vega, uno de los líderes.

A diferencia de otras ‘barras bravas’ de otros países, los aficionados del América en Chicago jamás han recibido un peso del América y siempre han pagado sus viajes.

“La directiva del América nunca nos ha dado nada, una vez les fuimos a pedir al hotel que nos ayudaran cuando estuvimos en Japón, pero nos dijeron que era nuestro problema”, dice ‘El Drack’, quien dedica a los dirigentes algunas palabras impublicables.

“Nosotros traemos nuestras raíces de México y sentimos los colores de una forma diferente”, explica Roque Arce, otro de los líderes que invita a cualquier aficionado auténtico del América para sumarse y hacer crecer al grupo local. “Hay algunos que pierden el trabajo por seguir al América”, agrega ‘El Drack’ Hernández y ‘Chucky’ Vega puede dar fe de ello: “Yo perdí mi trabajo porque trabajaba en una fábrica en 2006 y no me dejaron ir a Japón pero a mí no me importó y me fui”.

‘El Gabo’, otro de los 13 hinchas del grupo que viajó a Japón ocho años atrás, no tenía dinero para pagar las cuotas de su casa ni otras cuentas y se fue al Mundial de Clubes. “Yo no sé cómo se la arregló pero fue; así es esto”, dice ‘El Drack’ con una sonrisa.

La barra tiene anécdotas imperdibles. “Hace dos años nos fuimos a Tennessee a un partido contra Pachuca en una camioneta en pleno verano sin aire acondicionado ni frenos pero la batallamos allá y llegamos”, comenta Arce. “Fuimos también a Texas para un partido contra el Cruzeiro sin dinero y a puro chicharroncito y Coors Light de la más barata”.

“Dales un saludo a los del Cruzeiro porque en ese partido les robamos una bandera grandota; si quieren venir por ella, que vengan a Chicago. Aquí la tenemos”, comenta “El Drack”.

Algunas historias tuvieron final feliz en estos años y otras veces hubo algún encuentro con la ley. Una pelea en Texas contra los ‘Libres y Locos’ de Tigres terminó con uno de los muchachos de Chicago detenido y luego deportado a México. Unos días atrás varios muchachos estuvieron en Puerto Rico para disfrutar la goleada del América al Bayamón por 10 a 1 y Arturo ‘El Chilango’, quien hoy está a salvo en Houston, decidió viajar a pesar de no contar con documentos para regresar a Estados Unidos. “A ese le sobran huevos y le faltan papeles”, opina ‘El Drack’ Hernández.

En este 2014 la porra disfruta del buen momento actual de su equipo y de la desgracia ajena. Algunos como ‘El Drack’ Hernández dicen que las Chivas no les importan demasiado y que hay más rivalidad con los Pumas, otro de los clubes capitalinos. Pero otros como Héctor Anzo quieren lo peor para el Rebaño Sagrado: “Ojalá desciendan y que desaparezca el equipo, que vayan a jugar a la Primera A”, dice sin muchas vueltas. ‘El Drack’ agrega que “no existen ellos aquí y nosotros siempre les pegamos; les hemos quitado sus trapos (banderas) y una vez los corrimos de aquí (el callejón en Kilpatrick) a botellazos”.

La porra americanista de Chicago también tiene su lado femenino. Esposas, novias y hermanas de los aficionados suelen sentarse frente a la televisión en el garaje de la calle Kilpatrick y a veces también acompañan a los muchachos a algunos partidos.

“Esto nos gusta y ellos nos contagiaron la pasión”, dice Anahí Velázquez, una de las fanáticas, con una cervecita en la mano. “Esto es una fiesta y el amor por el América no tiene precio”, añade Paula Rendón. Por supuesto, todas las aficionadas conocen bien las reglas de juego.

“Esto es un estilo de vida para nosotros”, dice ‘El Drack’ Hernández. “Nosotros vivimos para el América y ellas ya saben que cuando uno se casa tienen que venir con nosotros.

Porra del América en Chicago

Teléfono:

773-610-3392

Correo electrónico:

[email protected]