
CHICAGO
tiene nombre brasileño, un padre brasileño y por momentos juega como un brasileño. Pero en este
ha cometido un grave error: no juega con una camiseta brasileña. Si así fuera, ya tendría dos goles en esta Copa porque al árbitro de turno sus goles le habrían parecido válidos.
Al pobre Gio le anularon dos goles legítimos ante Camerún que podrían costarle caro al
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si su grupo llegara a definirse por diferencia de goles. México arrancó con un triunfo por 1 a 0 ante los africanos, lo cual no es poco para el ‘Piojo’ Herrera y su escuadra, pero los futuros choques ante Brasil y Croacia dirán si los goles anulados tendrán influencia para la clasificación.
Brasil, por su parte, empezó el Mundial con esa vieja costumbre de entrar a la cancha con 12 jugadores, uno de ellos con un silbato en la boca. Los amazónicos debutaron exactamente de la misma manera que en el Mundial 2002. En aquella ocasión, con el partido 1-1 y un desarrollo parejo ante Turquía, el árbitro de turno les regaló un penal, ganaron ese partido y luego obtuvieron el título.
Esta vez, los brasileños no le encontraban la vuelta al partido, que estaba 1-1 frente a Croacia, el árbitro japonés Yuichi Nishimura les regaló un penal, luego anuló un gol croata que pareció legítimo y los sudamericanos se llevaron la victoria. ¿Terminará la historia como hace 12 años?
Los primeros 11 partidos del Mundial de Brasil han mostrado una tendencia ofensiva saludable (3.36 goles por juego) y varios datos que demuestran un cambio radical con respecto a Sudáfrica 2010: sólo tres de los primeros 22 equipos se fueron sin anotar, cinco equipos dieron vuelta el marcador y hasta ahora no hubo empates en los primeros cuatro días, algo que no había ocurrido en 80 años. Hasta la ultradefensiva Italia se sumó a la fiesta y se despachó con dos goles en su debut.
Las grandes sorpresas corrieron por cuenta de Holanda y Costa Rica. Los holandeses esperaron cuatro años para vengar su derrota de la final del 2010 y aplastaron a los españoles por 5 a 1 en uno de esos partidos que se dan una vez cada 100 años. Entre Sudáfrica 2010 y la Eurocopa del 2012 Iker Casillas había concedido apenas tres goles en 11 partidos; el viernes pasado sufrió cuatro goles en los peores 27 minutos de la historia del fútbol español. Pero los españoles están en la misma situación que en Sudáfrica cuatro años atrás: si ganan los próximos dos partidos avanzarán a octavos de final después de caer en el debut. Y la lógica indica que deberían superar a Chile y Australia.
Costa Rica sorprendió a Uruguay, semifinalista en el último Mundial y actual campeón de América, al derrotarlo con un inesperado 3 a 1. Los ticos, la Cenicienta de un grupo con tres campeones mundiales, podrían clasificar a la segunda fase y dar un golpe histórico si ganan uno de los dos partidos que jugarán ante Italia e Inglater
Ante Bosnia Herzegovina, Lionel Messi marcó el gol que los argentinos esperaron durante ocho años. ‘La Pulga’ no anotaba un gol mundialista desde 2006. Sin embargo, deberá mejorar bastante para complacer a sus compatriotas, que llevan 26 años aguardando la llegada de un ‘Messías’ que repita la gesta de Diego Maradona en México ’86.