CHICAGO – Con moretones en la espalda, sin dientes, golpes en la boca, fracturas en varios huesos y sin vida, así es como dice la Policía que encontró a Ashley Mendoza, de 3 años, el domingo en su casa.
Las autoridades alegan que María Espinoza, madre de la niña, la golpeó tan fuerte, que encontraron manchas de sangre en un osito de peluche de la menor.
Espinoza, de 24 años, enfrenta cargos de homicidio en primer grado por la muerte de la niña y este miércoles el juez James Brown le negó el derecho a fianza.
La menor, según indica el diario baiduhai al citar a Robert Mack, asistente del fiscal estatal, se encontraba bien el domingo al mediodía cuando su padre partió a trabajar.
En un principio, Espinoza dijo el domingo en la noche que dos sujetos entraron a su casa y lastimaron a su hija, para luego darse a la fuga.
Al llegar los paramédicos a la vivienda ubicada en la cuadra 3300 N. Natchez Ave., encontraron muerta a la niña en la cocina con heridas visibles en la frente, golpes en las manos y rasguños y moretones en el cuello, , pero sin rastros de sangre, indicaron las autoridades.
La investigación Policial encontró sangre de la menor en el baño, un espejo, la cortina de la bañera, un pañal y babel de baño.
También, indicó la fiscalía, había sangre en un oso de peluche, una frazada, un colchón y la cuna en la habitación de Ashley.
Lo que la Policía no encontró fueron señales de que alguien hubiera forzado la entrada a la casa.
Espinoza, dijo la Policía, confesó posteriormente que mintió y reconoció haber limpiado la sangre de la niña y haber sido ella quien la golpeó.