CHICAGO – Otro fin de semana con temperaturas cálidas se convirtió nuevamente en el escenario para la violencia en la ciudad. En esta ocasión, seis menores de edad, cinco de ellos niñas, resultaron heridos en dos tiroteos.
El primero fue en el sur de la ciudad, donde cuatro muchachitas y un menor fueron baleados. La otra, una niña de 15 años, resultó herida a tiros mientras viajaba en un vehículo.
Ambos incidentes ocurrieron el domingo por la noche.
El saldo de la violencia, reporta el diario baiduhai, dejó nueve muertos y al menos 36 heridos. Dos de esos fallecimientos fueron el de un oficial de la penitenciaría del Condado de Cook y su esposa, una oficial de la Policía de Chicago.
El incidente ocurrió en el hogar de la pareja, al suroeste de la ciudad y según las autoridades se trata de un homicidio-suicidio.
El Tribune añade que tres de los muertos y 14 de los heridos se dieron entre las 9 am y las 10 pm del domingo.
En el caso de los muchachos baleados el domingo en la noche, cuyas edades son entre 11 y 15 años, fueron agredidos por alguien que les disparó desde un auto poco después de las 7:30 pm en la cuadra 6600 S. Michigan Ave.
Los reportes de prensa indican que los muchachos estuvieron jugando en un parque adyacente a una primaria y que fueron atacados en un callejón mientras se dirigían a sus casas.
En entrevista con NBC 5 Chicago esta mañana, Garry McCarthy, superintendente de la Policía, mencionó que “todos estamos cansados de la violencia. Necesitamos ayuda con leyes (más estrictas) contra las armas”.
McCarthy reconoció que, a nivel nacional, el promedio de tiroteos en la ciudad es muy alto.
Los menores fueron baleados luego de que alguien desde el auto les preguntó si pertenecían a alguna pandilla.
McCarthy dijo que esa es una de las líneas de investigación, pero que no se ha establecido si las víctimas pertenecen o no a una pandilla.
El jefe policial agregó que se llevan a cabo varias investigaciones y que “tarde o temprano daremos” con los agresores.
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