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CHICAGO

Miguel ‘El Macho’ Hernández, aquel gran peso mediano boricua de Chicago de la década pasada, se retiró del boxeo el año pasado a los 38 años. Pero su hijo Joshuah Hernández tomó rápidamente la posta que dejó su padre para asegurarse de que un Hernández siga ocupando un sitio importante en el boxeo de Chicago.

Hernández Jr. no sólo se consagró campeón de la división abierta de los

Guantes de Oro de Chicago

en las 132 libras el sábado pasado en el Cicero Stadium de Cicero, Illinois, sino que además se llevó el trofeo al mejor boxeador del torneo libra por libra.

“Antes de entrar en este torneo nadie me conocía y todos me subestimaron con la excepción de mi familia y el gimnasio de Sam Colonna. Pero vine aquí y les demostré a todos que soy el mejor del estado en las 132 libras”, dijo Hernández Jr., un muchacho de 18 años con un record de 29-8 como amateur que representa al gimnasio de Sam Colonna pero es entrenado por su padre.

Hernández Jr. ganó antes del límite sus primeros dos combates y los dos últimos por decisión. En la final superó por decisión unánime en una gran pelea a Rolando Cano, del gimnasio Jesse Torres de Aurora, después de derribarlo en el primer asalto. Entre el 12 y el 19 de mayo estará en el torneo nacional de los Guantes de Oro de Las Vegas.

“Si gano el campeonato nacional, voy para profesional”, aseguró Hernández Jr., quien comenzó su recorrido por los deportes cuando se registró a los cinco años en Windy City Gym junto a su padre, que entonces contaba con 27.

“Todos saben lo que a mí me costó llegar en el boxeo. En lugar de estar descansando, tenía que andar por la calle a las dos de la mañana vendiendo boletos para mis peleas”, recordó ‘El Macho’ Hernández, un ex policía de Cicero que ahora trabaja en los ferrocarriles de Chicago.

“Si él (su hijo) quiere seguir en el boxeo, sería más fácil porque yo podría llevarlo para Puerto Rico o Las Vegas para entrenar. Pero primero está el estudio. El es muy inteligente, sacó una calificación muy alta en el examen del ACT (en Chicago Bulls College Prep, donde además practica atletismo) y ya tiene becas para ir a la universidad en Lake Forest o DuPage”, añade ‘El Macho’.

Así como los Hernández se fueron de Cicero Stadium con un par de trofeos, la familia de Saúl Cano (el derrotado por Hernández Jr. en la final) también se llevó un grato recuerdo del torneo. Es que Felipe y Carmelita Cano, un matrimonio de tapatíos que vive en Oswego, un suburbio del oeste de Chicago, hoy pueden decir que tienen en su casa un campeón y un subcampeón de los Guantes de Oro.

Rolando Cano dejó la vida arriba del ring frente a Hernández Jr., se repuso de una caída en el primer round y presentó batalla hasta la campana final como un verdadero guerrero. Por su parte, su hermano Saúl Cano, de 17 años, ganó un rato antes el título de las 108 libras en otra vibrante final de hispanos en las 108 libras por decisión ante Geovanny Martínez del gimnasio Jawbreakers.

“Es un muchacho muy disciplinado, siempre es el primero en llegar y el último en irse”, dijo de Cano su entrenador Jesse Torres, quien conduce su propio gimnasio en Aurora. “Ya tuve ofrecimientos del promotor Dominic Pesoli si él (Cano) quiere hacerse profesional”.

Otros campeones

Los Guantes de Oro locales suelen ser una cuestión familiar, tal como lo demuestran los casos de los Hernández, los Cano y otros que acuden cada año a competir en forma grupal. Algunos regresan años más tarde para aportar su experiencia desde un rincón. Tal es el caso de los hermanos Fermín y Alejandro Ayala, quienes fueron semifinalistas en las 152 libras unos años atrás (estuvieron a una pelea de enfrentarse en la final) y hoy se dedican a entrenar campeones para el gimnasio Matadors en Harrison Park.

Fermín Ayala, quien combatió en la guerra de Irak y luego se graduó en justicia criminal en Northeastern University, tuvo dos campeones de los Guantes de Oro como entrenador en 2013 y repitió en 2014 con la consagración de dos de sus muchachos de Pilsen, Leonardo Chávez y Dionicio Luna, quienes se llevaron los trofeos en las 147 y 125 libras para novatos respectivamente. Alejandro Ayala, hermano de Fermín, lo ayuda en el rincón cuando le queda tiempo libre en su trabajo como maestro de educación especial.

En la división abierta (Open), cuyos campeones clasificaron para el torneo nacional de Las Vegas del mes próximo, hubo una diversidad de campeones y algunos con orígenes exóticos. Entre los super pesados se consagró el joven Nick Mazurek, quien consiguió un doblete difícil de igualar en los dos últimos años. En 2013 fue campeón de peso completo y este año se llevó el título de los super completos con dos pulgadas y 30 libras más.

En las 178 libras triunfó Gideon Akande, un ex jugador de fútbol americano colegial de origen nigeriano que trabaja como entrenador personal en dos gimnasios del centro de Chicago y que no piensa en pasar al profesionalismo “porque a mis 30 años ya es un poco difícil”.

En las 123 libras se produjo una gran sorpresa porque Christian Williams, subcampeón nacional de Guantes de Oro el año pasado, fue vencido por la nueva sensación, Yousif Saleh, un muchacho de 17 años que combatía por primera vez en el torneo de Chicago y quedó segundo en la carrera por el trofeo al mejor boxeador libra por libra.

Saleh, cuyos padres son inmigrantes de Yemen, creció admirando precisamente al recordado yemení Naseem ‘El Príncipe’ Hamed y hoy es una grata promesa local. En su haber cuenta con varios títulos regionales: dos Junior Olympics en Illinos, los Power Gloves y el torneo de USA Regionals. “Él (Saleh) quiere ser como ‘El Príncipe’ Haseem y pasar a un nivel más alto”, dijo el promotor sirio Wasfi Tolaymat, dueño del gimnasio Chicago Fight Club, donde entrena Saleh. “Tengo la confianza de que va a llegar a campeón mundial”.

Campeones de División Abierta de Guantes de Oro de Chicago

(Todas las definiciones fueron por decisión, excepto en 114 libras)

Open 108 libras: Saúl Cano (Jesse Torres) venció a Geovanny Martínez (Jawbreakers)

Open 114 libras: Omar Brown (Boxing 4 Boxers) ganó por no presentación de Julián Santiago (Bodyshot)

Open 123 libras: Yousif Saleh (Chicago Fight Club) derrotó a Christian Williams (Boxing 4 Boxers)

Open 132 libras: Joshuah Hernández (Sam Colonna) superó a Rolando Cano (Jesse Torres)

Open 141 libras: Christopher Kimble (Old School Boxing) venció a Mike Logan (Falcon BC)

Open 152 libras: Jo’Nathan Clark (boxeador independiente) ganó a Isaih Cook (Sam Colonna)

Open 165 libras: Paul Robinson (Fuller Park) derrotó a Craig Parker (Matadors)

Open 178 libras: Gideon Akande (Sam Colonna) venció a Calvin Zirkle (Gold Star)

Open Peso Completo: Shawndell Winters (Matadors) derrotó a Richard Williams (Sam Colonna)

Open Super Completos: Nick Mazurek (Sam Colonna) superó a Valentino “X” Morgan (Boxing 4 Boxers)

Joshuah Hernández (132 libras) ganó el trofeo al mejor boxeador del torneo

El gimnasio de Sam Colonna se llevó el trofeo por equipos (9 títulos, 2 en la División Abierta)