CHICAGO –
Cinco minutos antes de las 2 pm, la Autoridad de Transporte de Chicago anunciaba oficialmente restablecido el servicio en la estación O’Hare de la Línea Azul de trenes.
Tras casi una semana cerrada y trabajos de reconstrucción casi sin parar, este domingo CTA envió un tuit en el que se leía “El servicio en la Línea Azul a O’Hare fue restablecido, luego de reparaciones en la estación por los daños causados por un descarrilamiento. Los trenes hacen alto en todas las estaciones”.
Una hora después, la misma cuenta mostró una imagen de cómo luce la estación tras ser reparada. En su página de Facebook,
CTA también compartió fotografías
de las labores de reparación.
La reapertura también termina con la necesidad de abordar autobuses desde Rosemont hasta el aeropuerto.
Situación que complace a usuarios como Aaron Moteberg, de Wyoming, quien
comentó al diario Chicago Sun-Times
More Top Picks Sonos Five
que le parece “adorable, ya no tendremos que subir a un autobús”.
Entre los trabajos realizados se reemplazó la escalera eléctrica por una de madera.
Martin Garner, residente de Denver, dijo al diario haber visto el video del choque, pero no expresó preocupación por su seguridad.
“Me agrada el no haber tenido que tomar el autobús” para llegar al aeropuerto, dijo Garner. “Esta gente son profesionales”.
El accidente ocurrido la madrugada del lunes pasado, causó la interrupción del servicio en esa estación. El incidente sigue bajo investigación no obstante que la operadora admitió ante los investigadores de la Junta Nacional de la Seguridad en el Transporte que se había quedado dormida.
El saldo fue de 32 personas con lesiones que fueron trasladadas a hospitales locales.
CTA indicó por su parte que se tomarán nuevas medidas de seguridad en la estación. Una de ellas será la velocidad de los trenes que llegan a O’Hare, la cual disminuirá de 25 millas por hora -la velocidad a la cual se desplazaba el convoy al momento del accidente- a 15 millas por hora.
También, se informó, los interruptores que se supone deben impedir al tren desplazarse por encima de esa velocidad serán colocados más atrás en las vías para que se activen con anticipación.
Este domingo los trenes que se desplazaban hacia O’Hare viajaban 10 millas por hora más despacio (de 25 mph a 15 mph) en comparación con el día en que ocurrió el accidente.