
Son originarios de México, fueron arrestados en McAllen y las autoridades dicen que estarían vinculados al robo masivo de datos cometido contra Target durante las fiestas navideñas del año pasado.
El arresto de Daniel Domínguez Guardiola, de 28 años, y Maricarmen Vaquera García, de 27, ambos de Monterrey, sería un indicativo de que el robo de información de hasta 110 millones de clientes de target empezaría a llegar a las tiendas de EEUU a través de pequeños grupos de compradores con tarjetas fraudulentas,
reporta el diario Los Angeles Times
.
El arresto fue llevado a cabo por agentes del Buró de Protección Fronteriza y Aduanas, quienes a su vez entregaron a Domínguez y Vaquera a la Policía de McAllen. Sobre ambos pesaban órdenes de arresto bajo alegaciones de fraude con tarjetas de débito y crédito.
A ambos se les halló además en posesión de 90 tarjetas fraudulentas y posteriormente se les decomisaron otras 22, informó Joel Morales, teniente de la Policía de McAllen.
El mes pasado Target informó que los datos de tarjetas de crédito y débito de hasta 40 millones de sus clientes habrían sido robados por criminales cibernéticos entre el 27 de noviembre y el 15 de diciembre.
La compañía indicó posteriormente que los criminales habrían obtenido los nombres, e-mails y direcciones de hasta 70 millones de sus clientes. También indicó que la investigación continúa abierta.
El arresto se logró con el trabajo conjunto del Servicio Secreto, el Buró de Vigilancia de Inmigración (ICE) y Aduanas, así como instituciones bancarias.
Morales, de la Policía de McAllen, señaló que la semana pasada su departamento comenzó a recibir reportes de uso fraudulento de tarjetas de crédito de comerciantes locales y que inmediatamente iniciaron una investigación junto con ICE y el Servicio Secreto.
El teniente también indicó al diario angelino que es posible que los arrestados enfrenten más cargos federales y que de momento es “muy pronto” para afirmar si están tras la pista de más sospechoso.
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Por otra parte, el Times indica que Target es objeto de una demanda por parte de más de una docena de clientes y de un bufete legal de Seattle por supuestamente hacer caso omiso a advertencias sobre posibles brechas en sus sistemas de protección.
Además, el Putnam Bank, en Connecticut, presentó una queja federal contra la tienda bajo alegatos de que el robo resultó en “pérdidas significativas” para el banco al tener que restituir pagos y reembolsos a clientes por pérdidas relacionadas al fraude.
El ataque a Target es quizá el mayor delito cibernético cometido contra una sola cadena. Las 110 millones de potenciales víctimas representarían a más de un tercio de la población de EEUU.
Target hizo público el primer robo el 19 de diciembre en el cual los ladrones obtuvieron nombres de clientes, números de tarjetas y códigos de seguridad encriptados en las tiras magnéticas de las tarjetas.
En el segundo robo, reportado el 10 de enero por la tienda, los ladrones obtuvieron información personal como nombres, direcciones, e-mails y números de teléfono.
A juicio de expertos, la información robada podría abrir el camino a compras fraudulentas, extraer dinero de cuentas de banco o robar la identidad de las víctimas.
Target ofreció a los clientes afectados, indica el Times, monitoreo gratuito de su crédito y protección por un año contra robo de identidad.