A inicios de la década pasada, cuando se anunció la reunión de
Death Angel
, los verdaderos fans del thrash metal en el mundo entero se regocijaron, porque si bien la banda de la Bahía no alcanzó nunca el renombre de los grupos más grandes del género, dejó un grato recuerdo en las mentes de quienes apreciaron su aproximación fresca y vital al género.
De hecho, su primera placa, “The Ultra-Violence” (1987), sigue siendo considerada como una pieza esencial de esa escuela rápida y furiosa, y lo interesante es que se lanzó cuando ninguno de sus integrantes llegaba a los 20 años, lo que hace en la actualidad que el grupo luzca sobre los escenarios un aspecto considerablemente más juvenil que el que ostentan los músicos relacionados a la misma época.
Pero lo más importante es que, desde el reencuentro, y pese a varios cambios de integrantes, Death Angel ha lanzado hasta cuatro álbumes, cada uno de los cuales parece haber superado al anterior en términos de calidad y de coherencia, como lo prueba ahora mismo
“The Dream Calls for Blood”
, que se puso a la venta esta semana y está siendo presentado en vivo a través de una gira nacional.
Hace unos días, gracias a una conexión de Nuclear Blast, tuvimos la oportunidad de conversar personalmente con el cantante
Mark Osegueda
, quien habló sobre las características del nuevo disco, su fidelidad a las raíces del thrash, sus coqueteos con “el lado oscuro de la vida”, su primer encuentro con Sudamérica y otros temas de interés para nuestros furibundos lectores metaleros.
Mark, muchos grupos se juntan para seguir tocando los mismos temas del pasado y depender de la nostalgia, pero parece que ésa no fue la idea de Death Angel, porque se han mantenido extremadamente activos en el estudio.
Originalmente nos juntamos para un solo concierto, dedicado a Chuck Billy [de
More Top Picks Why Does My Child Get Headaches After School Every Day
]; pero eso nos hizo darnos cuenta de lo mucho que nos gustaba tocar y de lo dispuestos que estábamos a llevar esto al siguiente nivel. Nos demoramos un poco al comienzo en retomar el asunto a tiempo completo, pero una vez que los discos empezaron a salir, no paramos.
Me parece que su regreso discográfico fue un poco tibio, pero, poco a poco, la banda fue ganando tracción y empezó a sacar producciones cada vez más impresionantes.
¡Ese es el punto! Nos demoramos 13 años entre el disco anterior y ese nuevo [“The Art of Dying”, del 2004], y estábamos todavía tratando de definir el sonido. Los dos primeros discos de regreso tienen momentos buenos, pero estoy de acuerdo con que ahora nuestra visión es mucho más concisa, con que nuestra habilidad como compositores ha mejorado mucho.
“The Dream Calls for Blood” es el séptimo álbum de la carrera de Death Angel y el cuarto desde el regreso; ¿qué esperas de él?
Me gustaría que llegara al mayor número posible de gente; las reacciones que hemos tenido hasta el momento han sido increíbles, hasta el extremo de que las reseñas son las mejores que nos han hecho desde el “Ultra-Violence”. Estoy convencido de que, en vivo, este nuevo material va a sonar brutal.
Y es un material que mantiene la vieja llama, en el sentido de que se compone de thrash puro y sin compromisos, ¿verdad?
Es el album más thrash que hemos hecho desde el “Ultra-Violence”, y lo digo con completa sinceridad.
No hay baladas aquí, ¿verdad?
No, nada de eso, sólo algunas introducciones acústicas. Es un calentamiento antes de que empiece lo bueno [risas].
Eso marca una clara diferencia con lo que hicieron al final de la primera etapa de su carrera…
Esto es lo que nos gusta ahora como banda, lo que nos parece más apropiado; Death Angel siempre ha hecho lo que siente en el momento. Ahora, se trata de un estilo agresivo y sólido.
¿Tiene eso que ver con la nueva hornada de bandas jóvenes de thrash que ha surgido?
Claro, eso nos ha inspirado; hemos estado girando mucho, tocando para una base de fans muy juvenil, y su energía nos ha llevado a desatar a la Bestia y hacer este estilo de la manera más contundente que podamos.
En determinado momento, justamente al final de la etapa anterior a la que aludimos, el grupo declaró estar incómodo con el nombre Death Angel, que se había vuelto demasiado metalero para el estilo que estaban practicando… ¡pero ahora sí que vuelve a sonar pertinente!
Es un nombre del que estoy completamente orgulloso; adoro el material que estamos escribiendo en este momento.
De todos modos, el disco nuevo tiene algunos temas más melódicos que otros, como “Detonated” o “Territorial Instinct”, que no son ciertamente baladas, pero tienen tiempos más lentos.
Death Angel siempre se ha inclinado de un modo u otro por las melodías; siempre hemos estado influenciados por Iron Maiden y Judas Priest, y es algo que se va notar, sin duda. Pero estoy convencido de que en este caso ahondamos más en la parte agresiva, porque normalmente nos inclinamos más a lo melódico, pero aquí fue al revés.