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Podría decirse que la pelea más grande en la historia del boxeo de Chicago ocurrió en 1962, cuando Sonny Liston noqueó brutalmente en un round a Floyd Patterson y le quitó el título mundial de los pesos completos en Comiskey Park.

Muchos saben lo que pasó en los años siguientes. Liston perdió su corona frente a un muchachito llamado Cassius Clay y algunas cosas cambiaron de nombre después. Clay pasó a llamarse Muhammad Ali y Comiskey Park es conocido hoy como US Cellular Field. Pero nunca más, durante los siguientes 51 años, hubo boxeo en el estadio de la calle 35 al sur de Chicago.

El viernes pasado, en otra función histórica que llegó a todo el país a través de ESPN, un ring fue montado después de más de medio siglo de ausencia en la casa de los White Sox.

¡Gracias, gracias!

Pocas veces se han visto tantos polacos juntos en un mismo lugar de Chicago como el viernes pasado. Y todos ellos se fueron con lo que habían ido a buscar. “Gracias, gracias, gracias”, cantaron en polaco durante varios minutos como reconocimiento al trabajo de su ídolo,

Andrzej Fonfara

, quien noqueó en el noveno a salto al español Gabriel ‘Chico Guapo’ Campillo en un combate eliminatorio por el cetro semipesado de la FIB (Federación Internacional de Boxeo).

Fonfara (24-2 y 14 KO), actual campeón de la OIB (Organización Internacional de Boxeo), superó en una pelea pareja y complicada a Campillo (22-6-1 y 9 KO), un hábil zurdo que ya fue campeón mundial de la AMB. Pero por esas cosas extrañas que tiene el boxeo, el ‘Príncipe Polaco’ no sabe exactamente qué ocurrirá con su futuro.

Por un lado, a Fonfara podrían quitarle su cinturón de OIB porque decidió combatir en una eliminatoria de la FIB. Pero aún no está claro si la victoria ante Campillo será suficiente para llegar a un combate por el título de la FIB que actualmente posee Bernard Hopkins. Es posible que Fonfara todavía deba enfrentar al ganador de otra pelea eliminatoria (entre dos púgiles por determinar) y recién ahí podría alcanzar un enfrentamiento por la corona ante Hopkins, quien enfrentará al alemán Karo Murat en octubre en Atlantic City.

“Todavía no sé que va pasar ahora. Sólo quiero irme a descansar unos días a Hawaii con mi novia”, dijo Fonfara, quien no ve la hora de enfrentar a Hopkins, un veterano de 48 años que admiró desde su niñez. “Estoy listo para pelear contra una leyenda”.

Los dos combates de semifondo tuvieron los condimientos necesarios para convertir al boxeo en un deporte tan excitante como salvaje. El polaco Artur Szpilka y el local Mike Mollo protagonizaron la revancha de la brutal pelea que sostuvieron en febrero pasado en UIC Pavilion. En aquella ocasión Szpilka (16-0 y 12 KO) cayó dos veces y luego noqueó en el sexto round con un gancho de izquierda a Mollo (20-5-1 y 12 KO), quien cayó de espaldas con los brazos abiertos y la mirada perdida en el techo del estadio.

Increíblemente, el viernes Szpilka volvió a caer dos veces, en la tercera y la cuarta vuelta, y noqueó a su rival en el quinto asalto con otro gancho de izquierda. Mollo cayó exactamente igual que el primer combate, de espaldas sobre la lona y con la mirada perdida en el cielo de Chicago. Mollo, quien combatió con varios grandes de su división, ya cuenta con 33 años, sólo ganó una de sus últimas seis peleas y quedó cerca del retiro.

En otro combate el super ligero local

Adrián Granados

(12-2-2 y 8 KO) noqueó en el sexto round de un combate dramático a Mark Salser (15-1 y 9 KO), de Ohio.

‘El Tigre’ ganó simplemente porque tiene un corazón más grande que el estadio de los White Sox. Enceguecido por buscar el nocaut, se olvidó del plan de pelea completamente y fue derribado en el segundo asalto, donde estuvo en malas condiciones. Luego volvió a caer en el quinto round y finalmente noqueó a Salser en la sexta vuelta después de derribarlo dos veces.

“Estoy agüitado por la forma en que peleé pero le saqué el invicto”, comentó ‘El Tigre’ en los vestidores. George Hernández, su entrenador, reconoció que “no me gustó la forma desorganizada en que peleamos. Así no podemos llegar a campeones del mundo”.

Mientras que la boxeadora local, Kristin Gearhart (1-0), debutó como profesional en la división jr. welter derrotando por decisión a Amanda Cooper (1-1, 1 KO).

Una fiesta boxística

La función de US Cellular convocó a 8,031 espectadores, algo menos de lo esperado por la organización, pero fue una fiesta para el boxeo local.

El show respondió a una creciente costumbre para los eventos pugilísticos en Chicago: menos funciones pero de mayor calibre. Frank Mugnolo, cabeza de uno de los tres grupos de promotores encargados de la organización, ya lo había anunciado en los días previos: “Si esto sale bien, podríamos hacerlo todos los años”. como el viernes pasado.