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Ocho años atrás los empleados de la empresa Cloverhill Bakery comenzaron a jugar partidos en Riis Park, sobre Fullerton y Narragansett, un espacio verde ubicado al norte de la ciudad de Chicago y muy cerca de la fábrica.

La tradición creció y un año más tarde se creó una liga. Hoy, aquellas “cascaritas” iniciales se transformaron hasta convertirse en la Liga de las Estrellas.

Esta liga de fútbol amateur representa un caso único dentro de Chicago y probablemente no tenga casos similares en toda la nación. Es un campeonato compuesto por empleados (y sus hijos mayores de 17 años) de una misma empresa que elabora panes, donas y “honey buns”, entre otros productos. En la liga se entremezclan jugadores de gran experiencia a nivel local como los hermanos Plata, que jugaron en importantes torneos locales, con otros novatos que sólo pretender divertirse un rato con sus compañeros de trabajo.

Los siete equipos participantes en la liga no tienen los típicos nombres otros torneos locales. Aquí no están el América, el Barcelona o el Morelia, por ejemplo. Los equipos son simplemente Freidoras, Packaging, Shipping, Cicero, Producción, Departamento de Sanidad y Operadores de Máquinas.

“Las broncas se quedan aquí en el campo y en el trabajo todos somos amigos”, dijo César Pérez, quien juega en el equipo de Operadores de Máquinas desde 2006. “Aquí nomás en el calor del juego, los jugadores se calientan. Sí han salido peleas pero ya en el trabajo nos hablamos todos”.

Eduardo Loeza , jugador del equipo de Freidoras y conocido por todos como “El Chilango”, está de acuerdo con su compañero de trabajo: “Lo que pasa en la cancha, queda en la cancha; afuera es diferente y somos todos amigos”.

El actual campeón de la liga es el equipo de Shipping, que cuenta con los hermanos Bertín y Bernabé Plata, de El Peñón, estado de México, y un arquero como Fernando Tenorio, del estado mexicano de Hidalgo y acostumbrado a jugar en un alto nivel.

“Jugué en una división menor, en una sucursal del Pachuca en México y en la selección de Pachuca a nivel nacional. Ahora juego en esta liga y en la Liga Ecuatoriana”, se presentó Tenorio.

Además de todos los equipos de la planta ubicada en la calle Dickens, en Chicago, hay un equipo que proviene de otra planta localizada en Cicero.

“Venimos de allá de los suburbios y el equipo lleva dos años en la liga”, informó uno de sus jugadores, Francisco ‘Pancho’ Gómez, quien trabaja como operador de maquinarias de empaques.

En las primeras seis fechas de la temporada 2013, Packaging arrancó en el liderato gracias a los goles de sus delanteros Gerardo Sandoval y Eric Garduño, junto con el buen trabajo de Pedro Abarca en el medio. “El año pasado perdimos la final con Shipping por 4 a 3. Hace como dos años que estamos juntos y venimos acá al parque a dar lo mejor que se pueda”, dijo uno de los encargados, el michoacano Juan Carlos Reyes.

Isaac García, sordomudo y apodado ‘La Pupa’, es el goleador y una de las estrellas del equipo de Producción, que lleva tres temporadas de vida.

“Jugamos con la camiseta del Borussia Dortmund pero ninguno es de Alemania”, dijeron sus jugadores por si fuera necesaria la aclaración.

En el equipo hay jugadores destacados como Hugo Hernández y varios familiares: los hermanos Barriga y los hermanos Lagunas juegan junto con algunos de sus hijos.

La liga cuenta con un inconfundible ambiente familiar. Algunos jugadores son conocidos por su nombre y apellido pero, en realidad, aquí lo que abunda es el uso de apodos.

En el Shipping juega ‘El Diente’ y entre los Operadores de Máquinas se destaca un hábil muchachito de 17 años conocido como ‘El Messi’. En el Freidoras están ‘El Gato’ (por sus ojos verdes), ‘El Flaco’ y ‘Chamarrita’.

Para algunos equipos, jugar en la Liga de las Estrellas significa un gran esfuerzo debido a sus horarios de trabajo.

“Hay diferentes horario y turnos las 24 horas. Tratamos de acomodarnos para reunirnos. Nuestro horario es de 3 de la mañana a 3 de la tarde”, explicó Aurelio Espinoza, jugador del Departamento de Sanidad. “Salimos de trabajar a las 3, vinimos a jugar y después del partido hay que dormir un rato para estar listos mañana a la mañana y entrar a trabajar otra vez a las 3 de la mañana. Es duro pero esto nos sirve para sacar el estrés y se divierte uno aquí”.

César Pérez, de Operadores de Máquinas, resume el espíritu de la liga en una frase: “Jugando aquí se nos olvida el cansancio”.