A mediados de la década pasada
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asomaba como uno de los mejores boxeadores en el área de Chicago y se afirmaba como número dos del mundo en el ranking de la FIB.
Pero su derrota por decisión en Las Vegas, en 2005, ante ‘Sugar’ Shane Mosley detuvo su marca ascendente. Y otras caídas ante ex campeones mundiales como el boricua Kermit Cintrón y Andre Berto, entre 2006 y 2008, pusieron un interrogante en su carrera.
Sin embargo, después de ganar el título Fecombox del CMB ante el invicto mexicano Orlando Lora e hilvanar tres victorias al hilo hasta fines de 2010, Estrada estaba listo para volver al primer nivel. Pero su promotora, la empresa 360 Boxing de Nueva York, no le consiguió los combates que deseaba y el boxeador de Chicago pasó más de dos años sin subir a un ring.
El pasado viernes 26 de abril, Estrada (26-6 y 16 KOs) volvió a pelear con 34 años de edad en el
de Cicero, Illinois, después de 28 meses y derrotó por decisión en seis asaltos a Rahman Yusubov (9-11 y 7 KOs), un boxeador de Azerbaiyán radicado en Texas, quien se presentó a último momento. El rival original iba a ser el mexicano Roberto Ventura (11-7) pero Yusubov fue quien subió al ring y fue presentado como Genghis Khan, su apodo actual y futuro nombre oficial.
Estrada ganó fácilmente según las tarjetas de los jueces pero lució falto de distancia, terminó con un corte debajo de un ojo y debió ser trasladado luego a un hospital para recibir ocho puntos de sutura en su boca. En los últimos días, ya pasada la emoción del regreso, Estrada fue más que sincero y autocrítico: “No fue una buena actuación, estuve en cuatro puntos (sobre 10) y no encontré la distancia en toda la pelea. Cometí muchos errores. Había entrenado mucho antes de la pelea pero entrenar no es lo mismo que hacer un combate”.
Para la gente de su rincón hubo varias cosas positivas.
“No es su culpa que tuvo problemas con los promotores, se tomó su tiempo y (contra Yusubov) peleó con inteligencia y consiguió una victoria”, dijo Fernando ‘Fearless’ Hernández, ex boxeador y uno de sus entrenadores. “Estoy orgulloso de lo que hizo”.
Por su parte, su otro entrenador, Sam Colonna, comentó: “Estaba un poco fuera de estado pero mostró mucho corazón. Por ser la primera pelea (después de larga inactividad), no está mal. Necesitaba los rounds y estoy contento porque no peleó contra un rival fácil”.
El propio Estrada señaló que en el pesaje se dio cuenta de que Yusubov llegaba en buena condición. “El límite de peso para la pelea era 157 libras y cuando lo vi con 155 libras y sin grasa pensé que sería un duro rival”, indicó.
Pasado el primer examen en su ‘Operativo Regreso’, Estrada mira con buenos ojos hacia el futuro y desea mantenerse activo para evitar la inactividad de los últimos años. Ya se habla de una presentación a fines de junio o comienzos de julio, en Chicago u otro escenario. Una de las opciones es pelear en otra función organizada por Sammy Merza, el ex boxeador sirio que presentó su combate unos días atrás en Cicero. Pero Estrada, en su condición de agente libre, también tuvo pláticas con otro promotor local, Bobby Hitz, para explorar otras opciones.
Lo cierto es que Estrada ya piensa en los próximos pasos y con otro peso. “Esta pelea (frente a Yusubov) fue en las 156 libras y me sentí lento. La próxima quiero hacerla con 150 y la siguiente en 146 libras”, afirmó. “En la próxima pelea voy a estar cien veces mejor”.