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Para la mayoría de los boxeadores amateurs, hay un antes y un después de los

Guantes de Oro

, el principal torneo anual para aficionados, y este año vuelve a repetirse esa costumbre.

Después de la edición 2012 del evento en Chicago, sus principales protagonistas ya miran el futuro para decidir si pasarán al profesionalismo o buscarán otras alternativas como amateurs.

De los campeones de este año el único que está seguro de su futuro como profesional es

Alex Martin

, quien además es subcampeón nacional en las 152 libras. El muchacho de Harvey, Illinois, habló de su victoria por decisión en la final local ante

Nathan Ridings

y de sus próximos pasos en el campo rentado.

“La final (de los Guantes de Oro) fue un poco fácil, comparada con las peleas con los campeonatos nacionales”, comentó Martin, de 22 años. “Son dos niveles distintos, el nivel en Chicago era muy débil comparado con el del campeonato nacional”.

Martin, quien terminó con una marca de 180-30 como amateur y está trabajando con el entrenador Jim Strickland para conseguir combates como profesional, reconoció desconocer al principal promotor local, Dominic Pesoli.

“No, la verdad que no sé quién es”, dijo. “Voy a ver qué pasa, todo depende de los boletos que venda. Si vendo una buena cantidad puedo hacer una cantidad de dinero decente. No quiero pelear más como amateur, ya terminé mi carrera. Ahora quiero hacerme profesional y ganar buen dinero”.

Su derrotado en la final de Chicago, Nathan Ridings, no tuvo mucha suerte el pasado mes de mayo y cayó en la primera ronda del torneo preolímpico de Rio de Janeiro, Brasil, donde se topó con un duro oponente, Óscar Molina, quien consiguió un cupo en el equipo mexicano para ir a los Juegos de Londres de este año y así emular a su hermano mellizo, ex olímpico en 2008. Ridings deseaba representar a El Salvador, el país de su madre, en Londres.

Armando Piña

, el otro boxeador de Chicago que esperaba representar a México en los Juegos Olímpicos de Londres, finalmente no viajó a Brasil para el torneo preolímpico y está contemplando actualmente la posibilidad de pasar al profesionalismo. Su vencedor en los Guantes de Oro de este año y campeón de peso completo, Shawndell Winters, todavía tiene un tiempo por delante antes de pensar en el profesionalismo.

“Quizás tiene un año y medio más como amateur”, dijo el promotor local Adam Grosch. “O tal vez quiera esperar a los Juegos Olímpicos de 2016, al igual que Kenny Sims, que a esa altura tendría 22 a años”.

Sims es otro púgil local que había depositado sus esperanzas en las competencias preolímpicas de los dos últimos años. Al quedar afuera de esa chance, decidió no participar en los Guantes de Oro de Chicago de 2012. “No estoy entrenando y me siento gordo”, reconoció un par de meses atrás.

Para Sims, sin embargo, se abren ahora esperanzas a nivel internacional. “Queremos que Sims y Shawn Simpson (campeón de los Guantes de Oro locales en las 114 libras) vayan este verano al campeonato nacional de Estados Unidos para menores de 19 años”, señaló el promotor Grosch. “Y luego viene el Torneo de las Américas en Quito, Ecuador, en septiembre, y el campeonato mundial en Bangkok, Tailandia, en octubre. Tienen que ser menores de 19 anos para competir”.

Por su parte, Miguel Guadarrama, campeón de los Guantes de Oro locales este año en las 132 libras, no está interesado por el momento en el profesionalismo y seguirá como entrenador del gimnasio de Highland Park que dirige junto a su medio hermano Genaro Méndez.

“A veces los peleadores se queman con el entrenamiento. Para ser profesional el trabajo es doble y se necesita más dedicación”, explicó al respecto Méndez, un ex campeón de los Guantes de Oro que lleva dos años como profesional. “Además es más difícil agarrar peleas por la política del boxeo, tienes que vender boletos y muchos de ellos (los boxeadores amateurs) no saben eso. Yo me estoy dando cuenta ahorita”.

Méndez aportó más datos sobre la realidad del boxeo profesional. “No cubre mucho y si uno quiere que lo suban a uno (en el ranking) es más difícil porque si no vendes boletos y no jalas gente, los promotores te van a poner nada más peleas difíciles. Los promotores hacen sus shows y al fin de cuentas el peleador sale perdiendo”.

Alex Martin y otros que contemplan la idea de hacerse profesionales deberán enfrentar una dura realidad, según Méndez. “Lo hago porque mi pasión es el boxeo pero es un camino muy largo y no es seguro porque uno no sabe lo que va a pasar”, comentó el michoacano. “Uno está arriesgando su vida casi por nada”.