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Tras derrotar el domingo por 2-0 a País de Gales en New Jersey, la

selección de México

se enfrenta este jueves 31 de mayo a Bosnia en el estadio Soldier Field de Chicago y los jugadores, entrenadores, árbitros y directivos de origen mexicano de las

ligas de fútbol local

explicaron cómo se preparan para recibir al Tri.

En

ChiTown

, el conocido centro de fútbol de indoor del sur de Chicago, habrá algo especial el día del partido, de acuerdo con una vieja costumbre.

“Cuando México juega siempre hacemos aquí un evento con pantallas gigantes, viene gente y tenemos algo especial de comidas y bebidas”, comentó Javier Luna, uno de los encargados del lugar.

José Pérez, uno de los dueños del centro deportivo, agregó que también esperan la presencia de las cámaras de Telemundo en el evento.

Pérez, quien espera poder asistir a uno de los skyboxes junto con amigos en Soldier Field, se quejó del precio de reventa de las entradas para el público general: “Son demasiado caras, los revendedores están pidiendo 85 dólares por boletos que cuestan $50”, dijo.

En general, la afición mexicana local se divide entre aquellos que ofrecen un apoyo incondicional a la selección de su país y otros que son más críticos y no demuestran el mismo interés. Entre los primeros está Rigo Alonso, vicepresidente del club Tangancicuaro que milita en la

liga CLASA

.

“Claro que nos interesa ver a nuestra selección, que es una de las mejores del mundo”, dijo Alonso, quien ha asistido a todos los partidos de México en Chicago a través de los años, con la excepción de uno solo, cuando tuvo otro compromiso y se vio obligado a entregar su boleto a un sobrino. “Esta vez vamos a ir unas 15 o 20 personas”.

Alonso piensa repetir la tradición de siempre, llegar tres horas antes del partido, comer unas carnitas en el estacionamiento y regresar tras el partido “para acabar lo que no terminamos de comer” mientras el resto del público se aleja del estacionamiento.

Mario Calleros, encargado del Atlético Nacional, que juega en la Champions League y CLASA, dice que los jugadores y entrenadores de su equipo siguen un ritual parecido. “Hay un grupo de familiares y amigos que van a ir en grupo para apoyar a la selección”, comentó.

Hay otros que siguen a muerte a su selección y buscan pasar esta tradición para sus hijos. “Me voy a tomar el día para ir al partido con mi hijo, siempre compro boletos para ir a ver a México”, indicó el tapatío Jesús Aguirre, coordinador de árbitros de las ligas Midway y Jalisco. “Mi hijo nació aquí y no sabe a quién irle. Cuando juega Estados Unidos, le va a Estados Unidos, pero cuando juegan México y Estados Unidos no sabe para qué lado ir”.

Aguirre dijo que, como de costumbre, espera gastar bastante dinero para ver al equipo de sus amores. Las entradas cuestan alrededor de 70 dólares para la media cancha y unos 100 dólares para la parte baja. A eso habría que agregarle los $20 del estacionamiento y alguna comida o bebida durante el partido. El árbitro local reconoció que a veces los jugadores no dan todo sí en juegos amistosos pero piensa que este encuentro ante Bosnia bien vale la pena para asistir. “Un partido es un partido y vamos a ir”, dijo Aguirre.

En el grupo de los menos interesados por la presencia de México en Chicago figura Manuel Nuñez, ex jugador del Nacaxa y entrenador de juveniles en el Medio Oeste.

“Ya me cansé de seguir a la selección”, señaló Nuñez, quien viajó a los Mundiales de Francia en 1998 y Alemania en 2006 para apoyar al equipo. “El público los sigue mucho pero los jugadores no responden con resultados. Hasta ahí llegamos y no se puede ir para adelante porque no hay jugadores”.

Nuñez citó la conquista de dos Mundiales para menores de 17 años como los dos únicos grandes logros de selecciones aztecas. Al mismo tiempo, señaló que su país carece de la variedad de jugadores que suelen presentar Brasil o Argentina para aspirar al éxito con la selección mayor.

“Siempre estamos cambiando de técnico y se la pasan de proceso en proceso”, completó el ex futbolista profesional, quien no va a asistir al estadio este jueves pero espera observar el partido por televisión.

Alejandro Aguilar, actual delantero del club local La Piedad y tres veces goleador de CLASA, también dijo que el concepto de partido amistoso le quita cierto atractivo al partido.

“La mera verdad, a veces no le pongo interés a estos partidos porque no traen a todos los jugadores titulares (no es el caso de este juego ante Bosnia) o vienen para probar jugadores”, dijo Aguilar.

El peligroso goleador local trazó un paralelismo entre el fútbol local y el de la selección azteca. “En Chicago a veces vienen jugadores que dejaron de ser profesionales un año atrás y acá no pueden entrenar tan bien por el trabajo y esas cosas, pero con un buen entrenamiento acá hay un buen nivel, no creo que el nivel de la selección sea una cosa del otro mundo”, explicó.

En la United Soccer Association de Aurora algunos amigos piensan asistir al partido del jueves pero otros están indecisos. Entre ellos figura Jorge Pérez, quien colabora con esta liga y además es arquero en la National Soccer League. “Jugar contra Bosnia no sirve mucho”, confesó Pérez. “Traen a algunos jugadores como Rafa Márquez, que no va a llegar al próximo Mundial. ¿Para qué lo traen? Para vender boletos solamente”.