El nombre que lleva no podría resultar más adecuado, porque se trata de una banda especialmente poderosa y maciza que, además de todo, funciona realmente como una unidad, porque no tiene un ‘frontman’ oficial, sino que pasa el micrófono entre tres de sus cuatro integrantes y ha adoptado desde el principio una actitud democrática que lleva a todos a participar de manera semejante en el proceso.
Luego de empezar a tocar en el circuito de Atlanta a inicios del 2000 y de lanzar unas cuantas producciones independientes,
Mastodon
dio un paso decisivo al editar su segundo álbum, “Leviathan”, un ambicioso trabajo conceptual que se inspiraba en la celebrada novela “Moby Dick”, de Herman Melville, y que además de recibir el aplauso de muchas publicaciones anglosajonas dedicadas al rock, trascendió fronteras debido a la creatividad y a la contundencia de su sonido y de sus letras.
Este éxito le permitió a
Troy Sanders
(bajo y voz),
Brent Hinds
(guitarra y voz),
Bill Keliher
(guitarra) y
Brann Dailor
(batería y voz) firmar con la poderosa compañía Warner Bros., hacer canciones con las colaboraciones de Cedric Bixler-Zavala (de Mars Volta) y Josh Homme (de Queens of the Stone Age), presentar más composiciones sobre viajes astrales, meterse de lleno en el circuito internacional de festivales, ser nominados al Grammy y grabar los también aclamados discos “Blood Mountain” (2006) y “Crack the Skye” (2009).
En “The Hunter” (2011), su más reciente álbum, el conjunto decidió simplificar las cosas para ofrecer un listado de piezas individuales -y mucho más breves que las anteriores- que han sido consideradas tanto por sus seguidores como por los críticos como unas auténticas joyas, y que le dieron de paso su segunda nominación al Grammy dentro de la categoría Mejor Performance de Metal/Hardrock (finalmente ganada por Foo Fighters, una banda que no le pertenece realmente al género). En estos días, Mastodon se encuentra de gira con
Opeth
More Top Picks Best E Readers For Arthritis Sufferers
y
Ghost
, y llegará al Anfiteatro Gibson el próximo jueves, para beneplácito de sus innumerables fans locales. Pero, antes de eso, nos comunicamos con Sanders para entablar una amena plática, y esto es lo que nos dijo.
Troy,
¿se sienten realmente parte de la escena del metal, aunque ésta se ha diversificado mucho en los últimos años?
Nunca he considerado a Mastodon como una banda de metal, porque creo que tenemos más dimensiones. Tenemos obviamente al heavy en nuestras raíces, pero también tenemos elementos de rock’n’roll, de rock progresivo, de psicodelia, de punk rock, de balada… Por suerte, tenemos como banda una química que le permite a sus cuatro integrantes participar en el proyecto y brindarle un aspecto muy variado, que me gusta mucho. Hemos tenido la suerte de salir de gira con Slayer, Queens of the Stone Age, Converge y Clutch, y eso demuestra que tenemos una audiencia muy diversa. No queremos tener únicamente fans del metal ni tocar únicamente en sus festivales; nuestra propuesta es muy amplia y nos interesa que la escuche el mayor número posible de gente, sin dejar nunca de lado lo que somos.
Mencionaste al rock progresivo, y muchos piensas que ese estilo se limita a lo que hace Dream Theater, que para algunos resulta aburrido; pero ustedes, en medio de la complejidad de muchas de sus canciones, se las arreglan para resultar entretenidos…
Lo que nos gusta por ese lado viene más de los inicios de los 70, con bandas como Yes, King Crimson, el primer Genesis y Rush. Nos gusta desafiarnos musicalmente en algunas canciones, y dejar que otras sean mucho más simples y directas. Eso ayuda a que seamos una banda versátil. No queremos meter cosas complicadas en cada canción, porque disfrutamos de muchos estilos distintos.
Pero, a diferencia de los discos anteriores, se supone que “The Hunter” sí es realmente más sencillo, porque no maneja un concepto narrativo y sus composiciones son más breves. ¿Se aburrieron de lo anterior?
Cada uno de nuestros cuatro discos previos era más complejo que el anterior, con más capas de sonido, canciones más largas y segmentos más difíciles de tocar. La verdad es que el asunto había crecido hasta adoptar proporciones épicas; cuando terminamos la gira del “Crack the Skye” y empezamos a componer la música de lo que sería el siguiente álbum, decidimos como banda dejar de lado la idea del concepto, porque ya lo habíamos usado mucho y de manera seguida. Quisimos darnos más espacio para divertirnos y disfrutar de cierta libertad, con oportunidades ante cualquier estilo musical y cualquier tipo de letra. Fue realmente una aproximación refrescante al proceso creativo, y si miramos para atrás, nos damos cuenta de que fue la mejor decisión posible; resultó muy terapéutica para todos.
Estás rodeado de grandes músicos; ¿cuáles son tus aportes en el plano musical como bajista?
Tengo la suerte de tener al lado a dos genios de la guitarra y a una bestia de la batería
[risas]
, y me siento muy afortunado por ello. Pero es una banda auténtica en el sentido de que cualquiera puede crear música, letras y hasta cantar la parte que se le ocurra, porque el nivel de camaradería es realmente sincero.
La unidad del grupo es evidente, pero no sé si trabajar de esa manera tan democrática es algo que se dio desde el principio y de manera natural.
Hemos sido los mismos integrantes por los últimos 12 años, y todo lo que hemos hecho ha estado siempre desprovisto de egoísmo. A veces hago una letra y Brent o Brann la canta, y viceversa. Promovemos mutuamente nuestra creatividad. Se trata en realidad de una sola máquina a la que llamamos Mastodon, y que parte de la base de que estamos en esto juntos y queremos permanecer juntos. Cualquier cosa que haga que la canción mejore es bienvenida, sin importar la combinación. Y si la gente que nos escucha no sabe quién es el que está cantando algo, no nos afecta, porque nos puede añadir quizás una cuota de misterio adicional, ¿no?
He leído que te gusta mucho el trabajo en el bajo de Cliff Burton, Phil Lynott y Les Claypool, pero también lo que hacía Men At Work, lo que probaría que tus gustos son muy eclécticos.
Crecía adorando el metal de Judas Priest, Metallica y Iron Maden y el ‘progre’ de Yes y de Rush, pero también escuché la música comercial de los 80, como la de Men At Work, y me gusta mucho el country clásico, como el de George Jones y el de Willie Nelson. Estoy orgulloso de poder escuchar muchos estilos distintos, porque la música es un arte y me encanta el arte en sus distintas formas.
En “The Hunter”, al menos, parecen haberse entretenido mucho con las letras, porque hay una canción llamada “Octopus Has No Friends” (“El pulpo no tiene amigos”) y otra titulada “Curl of the Burl” en la que dicen “maté a un hombre porque mató a mi chivo”. Pero también han tenido fragmentos bastante difíciles de entender en sus distintos discos. ¿Cuál es la intención por ese lado?
Las letras vienen de cualquier idea que el que las compone tiene el día en que las compone. Nos gusta también explorar por allí, y a veces tiene que ver con un aspecto muy infantil y muy cómico de nuestra personalidad, porque a pesar de que nos tomamos la música completamente en serio, somos también muy tontos
[risas].
Durante muchos años, tuvimos un contenido lírico muy profundo, y una buena parte de ello era metafórico, porque me gusta creer que nuestra banda es una constelación en la que puedes crear patrones y generar historias alrededor de estos, con la música como mapa de estrellas y las letras como las historias de esas mismas estrellas.
¿Y qué hay del uso de psicotrópicos en la maquinación de esos elementos? Porque Brent le contó hace ya tiempo a la Rolling Stone que le encantaba el ácido…
Usamos lo que sea necesario de nuestras experiencias colectivas, y en algún momento nos gusta que lo que hemos vivido se haga presente de un modo u otro. Nos complace crear atmósferas y momentos de fuga en nuestras canciones, tal y como lo hacía Pink Floyd, y la música psicodélica es una parte importante de nuestro bagaje.
¿Conoces algunas bandas latinoamericanas? ¿Han visitado esos países para tocar?
Desafortunadamente, sólo hemos ido una vez a Sudamérica, como soportes de Metallica. Estuvimos en Colombia, Venezuela, Panamá y otros sitios que no recuerdo. Fue increíble, pero no tuvimos tiempo para conocer nada. De todos modos, me interesa siempre aprender… y espero que podamos regresar por nuestra cuenta a finales de este año, porque sólo tenemos compromisos por aquí hasta agosto. Tocamos también en un par de clubes mexicanos mientras promocionábamos el álbum anterior.
Se sabe que Mastodon es un grupo que no se interesa en la política, pero siendo latino, debo preguntarte por la sensación que genera en ustedes la polémica ante las leyes anti-inmigrantes que se están aprobando en tu ciudad de origen, Atlanta… si es que tienes conocimiento de ellas
More Top Picks Anchor
Soy de Atlanta, sí, pero por fortuna, he pasado entre ocho y nueve meses al año de gira a lo largo de la última década. Hay racismo, negatividad e intolerancia en todas partes del mundo, y mi lugar de origen no es una excepción; pero yo intento ser más y más una mejor persona y, con suerte, eso ayudará a que el mundo que me rodea mejore también. No presto realmente mucha atención a esas cosas; no sé si se debe a una fase de negación mía o a que mi energía se va por otro lado. He elegido crear música y tratar con ella de que la gente sea feliz.