La Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU) pidió la destitución del Sheriff del Condado de Los Ángeles Lee Baca por supuestas golpizas de reos y otros abusos contra presos en las cárceles del Condado.
Sin embargo, Baca ha dicho que no renunciará y enfatizó que investigará tales abusos reportados. También negó que haya “pandillas” de agentes del sheriff trabajando dentro de la cárcel que cometen todo tipo de violaciones a los derechos civiles de los detenidos, como alega el ACLU.
Todo esto llega al mismo tiempo que apareció un reporte indicando que el Buro de Investigaciones Federales (FBI) pagó 1,500 dólares a uno de los agentes del Sheriff que trabaja en la cárcel para que este diera un teléfono celular a un informante del FBI sobre una investigación federal sobre dichos abusos. Ese agente fue puesto bajo licencia adminstrativa mientras el Departamento del Sheriff realiza una investigación interna sobre el hecho.