El deseo máximo de año nuevo de Walter Hernández, un inmigrante salvadoreño indocumentado, es que el gobierno de Estados Unidos apruebe finalmente una reforma migratoria que le permita obtener la residencia permanente.
Sin embargo, él no es optimista que este sueño se haga realidad el año próximo.
“Nunca va haber nada”, dijo pesadumbradamente el hombre que se dedica a la construcción y que en los últimos meses ha visto disminuir los prospectos de trabajo cada vez más. “Hay semanas que trabajo uno, dos o tres días, pero ahorita ni uno”.
El problema, agregó, es que ni los demócratas ni los republicanos cumplen sus promesas una vez son electos a sus cargos. “Entre ellos se ponen en el juego de hacer promesas con el voto. Ellos están jugando con nosotros”, opinó.
“A la hora que ellos quieran, nos mandan para afuera”, prosiguió Hernández, quien llegó hace aproximadamente 10 años al país. “Aquí no hay nada seguro. Lo que sí es seguro es que en cualquier momento nos sacan”.
Oswaldo López Alegría, oriundo de Guatemala y también indocumentado, tampoco cree que se vaya a dar la ansiada reforma migratoria, especialmente luego que el Congreso no aprobara recientemente el “DREAM Act|, que habría regularizado el estatus migratorio de millones estudiantes universitarios.
“Si a estos muchachos que están en la universidad no les dieron la oportunidad, a uno menos”, subrayó López, quien lleva 13 años residiendo en el país. “Lo que hay que hacer es esperar. Tal vez con un nuevo gobierno”.
Activistas también consideran que las posibilidades de una reforma migratoria en el 2011 será difícil de obtener, particularmente con el arribo de una mayoría republicana a la Cámara Baja y una fuerza política mayor de ese partido en el Senado.
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“Nunca la hemos tenido fácil porque los mismos demócratas fueron mayoría y teníamos un presidente demócrata y hubo más castigos para los inmigrantes indocumentados”, dijo Raúl Murillo de la Hermandad Mexicana Nacional en Los Ángeles.
Dijo que ahora lo que queda es “hablar con una Cámara Baja republicana y tratar de hacerles entender que la solución es la legalización porque si no el país va seguir estancado”.
Murillo añadió que el presidente Obama deberá hacer un mayor esfuerzo para cumplir las promesas de una reforma migratoria que hizo durante la campaña, si quiere que los latinos lo respalden en las elecciones del 2012.
“Ya se vio que cuando no cumplen lo que nos prometieron ellos mismos [los demócratas] pierden los lugares que habían ganado con Obama. El presidente va tener que hacer más para recobrar la confianza de los latinos”, dijo Murillo.
Agregó que una vez más la gente tendrá que salir a las calles para pedir una reforma migratoria.
“Ya sabemos que las cartas y llamadas poco hacen para llamar su atención y que cuando salimos a las calles, como en el 2006, reaccionaron y empezaron a hablar de una reforma migratoria. El pueblo se tendrá que organizar, armarse de valor y salir otra vez a las calles para decirles que ya estamos cansados y que en el 2011 debe haber una solución”, puntualizó.
A la defensiva
“Los siguientes dos años vamos a estar a la defensiva porque los que van a estar liderando los comités principales en el Congreso son republicanos, con una trayectoria anti-inmigrante muy agresiva. Vamos a estar tratando de defender los derechos de los inmigrantes a nivel local contra las deportaciones, el perfil racial, mantener a nuestras familias unidas”, dijo por su parte Ángela Sanbrano, presidenta de la Alianza Nacional para las Comunidades Latinoamericanas y Caribeñas (NALACC)
Al igual que Murillo, ella cree que tanto los demócratas como los republicanos son responsables de que no se haya concretado la reforma migratoria.
“Creo que los dos partidos tienen culpabilidad compartida y en realidad el Presidente Obama no utilizó el liderazgo que pudiera haber tenido para una reforma migratoria”, indicó Sanbrano. “Nosotros hemos visto como el presidente ha utilizado su capital político en otras iniciativas que le interesa a su gobierno como la salud y los impuestos”.
No obstante, Juan José Gutiérrez, de la Coalición por los Derechos Plenos para los Inmigrantes, considera que un partido republicano en ascenso abre nuevas posibilidades.
“Los republicanos saben que si aspiran de forma seria a poder recuperar la Casa Blanca, no lo van a lograr si no reciben en la elección del 2012 un mínimo de un 30% del total del electorado latino”, dijo Gutiérrez. “Ellos saben que no pueden ganar la Casa Blanca siempre que se les perciba como anti-inmigrantes”.
¿Cuál es su deseo para el 2011?
María Alvarado, mexicana
“Que nos den la licencia de manejar y reforma migratoria para arreglar todos, para que andemos bien y podamos trabajar”.
Oswaldo López Alegría, guatemalteco
“Mi deseo es que nos den una reforma [migratoria]. Uno quisiera tener sus documentos para ir a su país a ver a la familia”.
Pedro Luis Granados, salvadoreño
“Nosotros estamos con TPS, pero ya llevamos 10 años con TPS y todavía no dan nada de residencia. Fuera bueno que nos dieran la residencia a todos”.
María Umaña, salvadoreña
“Mi deseo es que den una reforma. Pero si no, que den el Dream Act para que estos niños puedan salir adelante y puedan darle papeles a sus papás”.
Walter Hernández, salvadoreño
“Que paren de quitarle los carros a uno cuando andamos trabajando. Que dejen de andar poniendo tanto retén. Que detengan a los que andan tomados”.
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