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Los Vikings apostaron por Favre y perdieron; lo increíble es que siguen apostando por él

Es verdad que Brett Favre tuvo una muy buena temporada 2009 con los Vikings de Minnesota. Es verdad que el hombre seguía siendo un gran líder y una gran atracción. Y es verdad que el equipo no contaba con un buen candidato para ser su quarterback en la nueva campaña.

Pero al paso de algunas semanas era claro que la apuesta de los Vikings para traer de regreso a Favre como su quarterback había sido mala, pésima si se considera lo complicado y costoso de la contratación –un millón de dólares por partido en promedio- y los efectos secundarios en el vestidor del equipo púrpura.

A principios de esta semana, Minnesota despidió a Brad Childress como entrenador, horas después de una humillante derrota en casa contra Green Bay, el antiguo equipo de Favre. El despido no fue sorpresivo, ya se venía esperando en una campaña en la que los Vikings sólo han ganado tres partidos para estar virtualmente fuera de toda posibilidad de llegar a la postemporada.

Al final todo es consecuencia de un gran error de cálculo. Los Vikings nunca debieron casarse con la idea de que Favre podía conducirlos de nuevo, si bien estuvieron a punto de alcanzar el Super Bowl pasado. El equipo insistió a pesar de que Favre ya se acercaba a los 41 años de edad y de que iba a llegar sin campo de entrenamiento. Ni siquiera el lesionado tobillo del quarterback sirvió de alerta para Minnesota.

Hace un año, Favre completó el 68% de sus pases para 4,202 yardas, con 33 pases de touchdown y sólo 7 interceptados. Este otoño, el famoso número 4 ha completado el 60% de sus envíos para 2,274 yardas, 10 pases de touchdown y 17 interceptados, cifra máxima de la NFL.

“Nos quedan seis partidos. Espero terminarlos todos”, dijo Favre el miércoles en su conferencia de prensa. “Quiero acabar en una nota alta si mi cuerpo me lo permite y si puedo jugar como espero”.

Favre ha jugado 295 partidos consecutivos en la NFL, el más notable de todos sus récords. El nuevo entrenador Leslie Frazier ha declarado que Favre seguirá como abridor. Pero las dolencias y el bajo rendimiento pronto le pondrían poner fin a la temporada y a la carrera de Favre, quien no tiene nada que demostrar en el campo de juego, es sólo que los Vikings, que visitan a Washington el domingo, se equivocaron.